sábado, 25 de abril de 2015

Reseta: Rollitos de col rellenos de carne

Esta opción es la tradicional rumana y se prepara con los siguientes ingredientes:
  • 1 kilo y medio de hojas de col (repollo)
  • 1 kg de carne picada (mitad de cerdo y mitad de ternera)
  • 2 cebollas grandes
  • 2 pimientos rojos
  • 100 gramos de arroz
  • 300 gramos de panceta ahumada o bacon
  • 5 cucharadas de salsa de tomate frito
  • 150 ml de aceite de oliva extra virgen
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de eneldo seco
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida
  • 1 cucharada de Cimbru (esta especia típica rumana se puede sustituir por tomillo picado)
  • Sal al gusto
  • 1 rebanada de pan
  • El zumo de un limón

Los pasos a seguir para preparar esta deliciosa receta son:

  • 1-Primero harás el relleno. Para ello, corta las cebollas y los pimientos bien finos.
  • 2-Sofríe en una cazuela con un poco de aceite de oliva, durante cinco minutos hasta que la cebolla quede algo traslúcida y todo se reblandezca.
  • 3-Añade el arroz crudo previamente lavado y remueve bien para que no se pegue.
  • 4-Vierte media taza de agua y sigue removiendo un poco más hasta que se cocine el arroz.
  • 5-Trocea el bacon en cuadraditos pequeños y mezcla con las carnes.
  • 6-Añade a esta mezcla la rebanada de pan mojada en agua y dos cucharadas de aceite de oliva.
  • 7-Es el momento de condimentar: eneldo, sal, pimienta negra, salsa de tomate y cimbru o tomillo.
  • 8-Echa el arroz a esta preparación y mezcla todo
  • 9-Deja que se enfríe y remueve con las manos para integrar completamente.
  • 10-Ahora hay que armar los rollitos de repollo. Puedes usar las hojas como las compras en la feria o el mercado. En Rumanía, se utilizan hojas en salmuera (que las preparan ellos con anticipación).
  • 11-Deshoja el repollo y corta la parte gruesa de cada hoja.
  • 12-Hierve con un poco de agua y el zumo del limón hasta que estén algo tiernas (cuidado que no se desarmen).
  • 13-Escurre y trocea en pedazos rectangulares más o menos del mismo tamaño entre sí (no es necesario que uses regla para medir).
  • 14-Extiende una hoja de col, siempre se trabaja una a una, y en el medio coloca una cucharada colmada del relleno de carne y arroz.
  • 15-Los laterales de la col se pliegan hacia el medio, como si fuera un paquete, o bien se pueden enrollar como si fuera un crepe.
  • 16-No aprietes demasiado el rollit,o ya que luego se puede inflar (al momento de la cocción).
  • 17-Para que no se abran, puedes usar un hilo o un mondadientes.
  • 18-Repite con cada una de las hojas de col hasta que se acabe el relleno.
  • 19-Vierte un poco de aceite de oliva (unas 6 cucharadas) en una cazuela grande. En Rumanía se prepara esta receta en una cazuela de barro, porque el gusto y el aroma son diferentes, pero puedes hacerla con lo que tengas.
  • 20-Con la col que te ha sobrado, la cortas bien fino y la viertes encima del aceite para que quede como un colchón.
  • 21-Coloca cinco rollitos de col rellenos de carne y arroz encima de este colchón, pero que no queden muy pegados entre si (si el recipiente es pequeño, coloca menos cantidad y si es grande más).
  • 22-Tapa esa primera capa con una o dos hojas de col enteras.
  • 23-Coloca una segunda capa de Sarmales en la misma disposición que los primeros.
  • 24-Tapa nuevamente con col y así sucesivamente hasta terminar con todos los ingredientes.
  • 25-Una vez que tienes la última capa, añade agua hasta poco más de la mitad del cazo.
  • 26-Tapa e hierve a fuego medio. Cuando llegue a ebullición, reduce al mínimo y cocina por dos horas. Puede que necesites añadir más agua, para que no se queme, por lo tanto echa un vistazo cada 20 minutos aproximadamente.
  • 27-Cuando transcurre este tiempo, abre la tapa y empieza a retirar los rollitos y a servirlos en una bandeja.
  • 28-Con los ingredientes indicados, se pueden hacer cerca de 50 rollitos de col rellenos de carne.
  • 29-Se acompaña con polenta rehogada en nata o crema.

miércoles, 8 de abril de 2015

Consejos para una buena rutina de ejercicios

ANTES DEL EJERCICIO

Aplique tratamientos con frío o con calor en las zonas que estará ejercitando. Si sus articulaciones están calientes, enrojecidas o hinchadas, emplee hielo antes de iniciar su rutina de ejercicios. Si sus articulaciones presentan dolor y rigidez, pero no están calientes o hinchadas emplee calor en las articulaciones afectadas antes de empezar el ejercicio. El calor relaja articulaciones y músculos y ayuda a aliviar el dolor. En algunas personas, el frío también reduce el dolor y la inflamación.
Existen varias maneras de aplicar frío o calor. Algunos de los métodos que quizá desee intentar son:
• Tomar una ducha tibia (no demasiado caliente) antes de hacer ejercicio;
• Aplicar una bolsa o compresa caliente o una lámpara de calor en el área adolorida e inflamada;
• Sentarse en un baño de hidromasaje con agua tibia; y/o
• Envolver una bolsa con hielo o vegetales congelados en una toalla y colocarla en la zona que presenta dolor.
También puede adquirir en una farmacia bolsas rellenas de un material gelatinoso, que son muy prácticas y pueden permanecer en el congelador para su uso frecuente.
Asegúrese de aplicar calor o frío correctamente. Los tratamientos con calor deber ser reconfortantes y cómodos, no demasiado calientes. Aplique calor durante unos 20 minutos y cada vez que utilice terapia de frío, hágalo de 10 a 15 minutos. Para obtener mayor información sobre cómo emplear la terapia de calor o frío, visite las secciones “Dolor” y “Terapias alternativas y complementarias para el dolor” de nuestro sitio en español.
Calentamiento
Ya sea que haga ejercicios de amplitud de movimiento, de resistencia o de fortalecimiento, es importante que dedique de 5 a 15 minutos en movimientos de calentamiento antes de hacer ejercicio. Esto reducirá la posibilidad de incurrir en una lesión, al ayudar a su cuerpo a prepararse para hacer los ejercicios.
Para empezar su rutina de calentamiento, camine despacio o realice una versión más lenta de los ejercicios que planea hacer y entonces estírese lentamente. Para alcanzar un estiramiento beneficioso de los músculos y tejidos ubicados alrededor de las articulaciones, mueva cada articulación hasta el límite del rango de movimiento de dicha articulación, aguante esta posición unos cinco segundos y descanse. El estiramiento NO debe causar dolor, simplemente haga cada movimiento hasta que sienta un ligero estiramiento y sosténgalo en ese punto. No se estire demasiado hasta el punto que duela. Cerciórese de estirar todos los músculos que formarán parte de su rutina de ejercicios.
Use vestimenta y calzado cómodos
Su vestimenta debe ser holgada y cómoda de modo que facilite el movimiento. Llevar varias capas de ropa le ayudará a adaptarse a los cambios de temperatura y a los cambios en el nivel de cada actividad. Su calzado debe proporcionarle buen sostén y las suelas deben ser de material antideslizante y amortiguador de golpes. También podría ayudarle el uso de plantillas que amortigüen los golpes.
Beba suficientes líquidos
Es muy importante hidratarse antes de empezar su rutina de ejercicio y continuar el proceso de hidratación después de haberlos concluido. Asegúrese de beber la cantidad recomendada de ocho vasos con agua de ocho onzas cada uno durante el transcurso de un día. Es recomendable tener una botella con agua o una bebida deportiva a la mano, mientras hace ejercicio.
No haga muchos ejercicios demasiado rápido
Iniciar un programa de ejercicio debe ser un proceso gradual que se extiende durante varias semanas o más tiempo. Puede presentarse un dolor muscular leve de 12 a 24 horas posteriores al ejercicio. Sin embargo, si tiene más dolor en las articulaciones que persiste después de dos horas de finalizar el ejercicio, quiere decir que probablemente se sobrepasó y debe disminuir un poco la cantidad de repeticiones o su intensidad para la próxima vez. A esto se le llama “la regla de dolor de las dos horas” y no significa que deba dejar el ejercicio, simplemente disminuya el ritmo. Recuerde que el no hacer ejercicio puede hacer que su artritis empeore. Si no obtiene buenos resultados, dialogue con su equipo de proveedores médicos.
DURANTE EL EJERCICIO
Tómese su tiempo
Ejecute sus ejercicios a un ritmo cómodo y uniforme que le permita hablar con otra persona sin quedarse sin aliento. A este ritmo los músculos tendrán tiempo de relajarse entre cada repetición. Para ejercicios de amplitud de movimiento (elasticidad) y de flexibilidad, es mejor hacer cada ejercicio en forma lenta y completa en lugar de hacer muchas repeticiones a un ritmo veloz. Poco a poco, puede aumentar el número de repeticiones a medida que su condición física mejore.
Respire mientras hace los ejercicios
No contenga la respiración. Debe exhalar el aire de los pulmones mientras hace el ejercicio, y debe inhalar (tomar aire) mientras se relaja entre repeticiones. Contar en voz alta durante el ejercicio le ayudará a respirar profunda y regularmente.
Esté atento ante “signos de alerta”
Interrumpa el ejercicio si experimenta un dolor agudo o uno más intenso de lo normal. La presencia de dolor es una señal de que algo negativo podría estar sucediendo. De igual forma, suspenda el ejercicio de inmediato si siente opresión en el pecho o pérdida de aliento grave, está mareado, lánguido o con náuseas. Si aparecen estos síntomas, comuníquese enseguida con su médico.
Conozca las señales de su cuerpo
Durante las primeras semanas del programa de ejercicio, es probable que note que su corazón late más rápidamente, que su respiración se vuelve más agitada y que sus músculos se sienten tensos al hacer ejercicio. Quizá se sienta más cansado en la noche, pero despertará sintiéndose como nuevo a la mañana siguiente. Éstas son reacciones normales al ejercicio y significan que su cuerpo se está adaptando a las actividades nuevas y está poniéndose en forma. Si siente dolor muscular o calambres, masajee suavemente y estire el músculo afectado con cuidado. Cuando el dolor haya pasado, continúe haciendo sus ejercicios con movimientos lentos y suaves.
LUEGO DEL EJERCICIO
Enfriamiento
Es importante enfriar su cuerpo después de realizar ejercicios, debido a que así, puede reducir las posibilidades de lesionarse. Para este proceso, simplemente repita los mismos ejercicios que hizo durante la rutina de calentamiento.
Asegúrese de que el período de enfriamiento dure de 5 a 15 minutos, permitiendo que su frecuencia cardíaca y la respiración vuelvan a la normalidad. Concluir su rutina de ejercicios con ligeros estiramientos puede disminuir el dolor muscular.
¿CÓMO SIGO?
Mantenga una actitud positiva sobre sí mismo y sobre su programa de ejercicio. Empero, también debe recordar que habrá días en los cuales no se sienta con ánimos de hacer mucho ejercicio. En esos días, reduzca la cantidad y la intensidad de sus ejercicios.
Las claves para mantener su programa de ejercicio son:
• Haga del ejercicio una costumbre cotidiana.
• Tenga el hábito de hacer, al menos, alguna clase de ejercicio durante los días en que no se sienta motivado. Haga un esfuerzo por continuar su rutina, debido a que la interrupción de la misma puede disminuir los beneficios que se obtienen del ejercicio.
• Escuche las señales de su cuerpo. Sepa cuándo disminuir o cambiar de ejercicio, según sea necesario.
SUPERANDO OBSTÁCULOS
Todos podemos encontrar mil excusas para no hacer ejercicio. Aquí enumeramos algunos de los problemas más comunes que puede hallar y formas de superarlos.
“No he hecho ejercicio en mucho tiempo, ¿y si no puedo?” Es muy normal sentir dudas cuando se trata de hacer algo que no se ha hecho por mucho tiempo. Para superar estos sentimientos, trate de no ver a su rutina de ejercicios como competencia con otras personas. Al contrario, concéntrese en sus propias capacidades y haga únicamente lo que pueda. Piense positivamente, cada logro, por más pequeño que sea, le ayudará a mejorar su auto-estima y la confianza en sí mismo.
“No estoy en condición. Me voy a demorar mucho en ver resultados” El establecer metas podría ayudarle a reconocer y a manejar sus problemas. Intente los siguientes consejos:
Decida qué es lo que desea lograr (meta a largo plazo).
Determine los pasos necesarios para alcanzar esta meta. Haga una lista de sus opciones y luego escoja una o dos a las que le gustaría dedicarse.
Elabore planes con metas a corto plazo que le ayuden con el cumplimiento de las opciones escogidas. Estos planes identifican acciones específicas y realistas que podrá cumplir a corto plazo. Dichas actividades deberán ser de su agrado y sentir que sí las puede llevar a cabo y que además contribuyan a la realización de su meta a largo plazo. Haga un contrato de ejercicio consigo mismo (observe el ejemplo siguiente). Su equipo de proveedores médicos puede asesorarle en la elaboración de este contrato. Una vez hecho, coloque su contrato en un lugar donde pueda verlo todos los días.
Ejecute su plan. Mantenga un diario de ejercicios en el que registre todas sus rutinas. Documente su progreso y cualquier dificultad que pueda surgir. Solicite a sus amigos y familiares que le comenten sus observaciones sobre su progreso.
Revise los resultados de sus planes a corto plazo al final de cada semana.
Modifique sus planes si algo no está funcionando. Si lo problemas continúan, solicite ayuda.
“Me duele”. Es normal sentir un poco de dolor cuando se inicia un programa de ejercicio. Recuerde siempre practicar el calentamiento antes de empezar su rutina y el enfriamiento al terminarla, ya que le ayudará a relajar sus músculos y a reducir el dolor. Además recuerde que hacer ejercicio para fortalecer sus músculos y articulaciones, a menudo disminuye el dolor causado por la artritis. No se olvide de aplicar “la regla del dolor de las dos horas”.
En los días que tenga más dolor en sus articulaciones (periodos agudos o de exacerbación) y si éstas se sienten más hinchadas, reduzca el número de repeticiones o de ejercicios que haga. También puede cambiar el tipo de ejercicio o las partes del cuerpo que esté ejercitando. Si nota un gran cambio en lo que puede hacer, consulte a su médico o terapeuta.
“Hacer ejercicio es aburrido”. Diversifique su rutina. Realice ejercicios que le gusten. Pregúntele a su terapeuta sobre nuevos ejercicios que puedan añadir variedad a su programa. Escuche su música favorita mientras efectúa los ejercicios. Ejecute su rutina en compañía de amigos o familiares. Métase a una clase grupal. Si practica ciclismo o camina, hágalo en un parque o en un área que le agrade.
“No tengo tiempo”. Establezca un horario para realizar sus ejercicios. La ejecución de varias rutinas cortas, es igualmente beneficioso, que una rutina larga. Establecer un momento o varios, durante el día, para hacer ejercicios, no debe convertirse en una carga. Piense en su horario de ejercicio como un momento especial para dedicarse a usted.
“Hace mal tiempo”. Si normalmente hace ejercicio en grupo y no puede llegar a su clase, realice los ejercicios en casa. Si nada o camina, tenga un plan de contingencia para practicar el ejercicio en lugares cerrados. Por ejemplo, camine dentro de un centro comercial si el tiempo afuera no es propicio para una caminata.
“No me gusta hacer ejercicio solo”. Pídale a sus amigos o familiares que hagan ejercicio con usted o inscríbase en una clase grupal de ejercicios. Una opción a considerar son los programas de ejercicios acuáticos y terrestres de la Arthritis Foundation. Conozca a otros participantes de la clase y al instructor. Si falta a varias clases seguidas, podría pedirles que le llamen por teléfono. El apoyo que su clase le puede brindar a menudo se convierte en una forma de motivación constante.
“Es mucho esfuerzo”. Tal vez espera demasiado de su programa de ejercicio o es demasiado exigente. ¡Relájese! Hacer ejercicio por diversión es la mejor manera de mantenerse motivado.
“Pierdo interés y me olvido del asunto”. Si tiene problemas para conservar su programa de ejercicio, analice los aspectos que podrían afectar su actitud. Pregúntese a sí mismo, ¿Porque deseaba iniciar un programa de ejercicio?, ¿Son estas razones todavía válidas? Mantenga un registro de lo que hace al final de cada día y marque los ejercicios que hizo.
“Las articulaciones ya no me molestan”. El ejercicio probablemente tiene mucho que ver con que sus articulaciones ya no le molesten. En vez de parar su rutina de ejercicios, intente hacer ejercicios o actividades que brinden variedad a su programa.
EJEMPLOS DE EJERCICIOS DE AMPLITUD DE MOVIMIENTO
Verifique con su médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicio. La Arthritis Foundation no es responsable por ninguna lesión que sufra mientras realice estos ejercicios.
1. Giros de cabeza
• Mire hacia adelante.
• Gire la cabeza mirando por encima del hombro.
• Manténgase en esa posición por tres segundos.
• Regrese la cabeza a la posición inicial.
• Repita hacia el otro lado.
2. Círculos con los hombros 
• Mueva los hombros lentamente haciendo círculos.
3. Estiramiento de brazos hacia adelante  
• Estire los brazos hacia adelante, acercando las palmas.
• Eleve un brazo o los dos hacia adelante y tan alto como sea posible (si es necesario, un brazo puede ayudar al otro).
• Bájelo lentamente.
4. Golpecito y fricción en la espalda   
• Estire un brazo hacia arriba para tocarse la espalda.
• Ponga el otro brazo por detrás en la zona lumbar.
• Deslice las manos hasta que se encuentren.
• Conserve esa posición por tres segundos.
• Alterne la posición del brazo.
5. Flexión y giro de codo
• Toque los hombros con los dedos, con las palmas hacia usted.
• Gire las palmas hacia abajo a medida que endereza los codos hacia los costados.
6. Flexión de muñeca
• Párese con los codos apretados contra los costados.
• Doble las muñecas hacia arriba.
• Aguante esa posición por tres segundos.
• Doble las muñecas hacia abajo.
• Aguante esa posición por tres segundos.
7. Flexión de dedos
• Abra la mano, con los dedos estirados.
• Doble cada articulación lentamente hasta cerrar el puño sin apretar.
• Mantenga esa posición tres segundos.
• Vuelva a enderezar los dedos.
8. Levantamiento de rodilla
• Siéntese derecho.
• Levante una rodilla a tres o cuatro pulgadas (7 o 8 cm) de la silla.
• Manténgala en esa posición por tres segundos y luego bájela.
• Repita con la otra rodilla (puede ayudarse a levantar la rodilla con las manos debajo del muslo).
9. Flexión y levantamiento de pierna  
• Siéntese derecho.
• Doble la rodilla, colocando el talón por debajo del asiento.
• Mantenga esa posición tres segundos.
• Enderece la rodilla estirándola hacia adelante.
• Aguante otros tres segundos.
10. Círculos con tobillos
• Siéntese derecho, con un pie extendido hacia adelante.
• Gire la planta del pie hacia adentro y hacia afuera.
• Mueva el pie lentamente dibujando un círculo grande.
• Cambie hacia el lado contrario.

Filete de pescado con salsa de sandía

                                Información

  • Dificultad: Fácil
  • Duración: 40 minutos
  • Calorías: 280 por porción

Ingredientes para 2 raciones

  • 250 g de filete de cualquier pescado
  • 1 poco de jengibre
  • 1 pimiento de chile rojo
  • 100 ml de jugo de limón
  • Sal, pimienta
  • ½ cucharadita de azúcar morena
  • Aprox. 350g de sandía
  • 4 tallos de cilantro
  • 100 g de arroz Basmati
  • 1 cucharada de aceite de oliva
Preparación
  • Descongelar el filete de pescado.
  • Lava y pica el chile.
  • Revuélvelo junto con el jugo de limón, la sal y el jengibre.
  • Pica la pulpa del melón en cubos pequeños y el cilantro en trozos grandes. Mezclarlos.
  • Preparar el arroz en agua hirviendo.
  • Lava el pescado, sécalo y córtalo en tiras.
  • Salpimiéntalo.
  • Pon aceite en una sartén y fríe el pescado durante 2-3 minutos por ambos lados.
  • Junta en un plato el pescado con la salsa y el arroz.

sábado, 28 de junio de 2014

20 consejos para adelgazar


Además hay que acompañar esto con el ejercicio físico para quemar calorías. En caso contrario los kilos perdidos se recuperan pronto.
Las dietas, por lo general, sólo eliminan más líquido del organismo que grasas. Por ello es conveniente cambiar de hábitos alimenticios para asegurarse una vida más sana. Existen multitud de regímenes adelgazantes pero todos ellos necesitan una base para llegar a buen puerto. He aquí veinte consejos fundamentales para que toda dieta consiga su objetivo.
Consejos
1. La dieta debe ser variada. No hay que olvidar ningún grupo de alimentos. La alimentación ha de ser equilibrada. La regla consiste en no abusar de la cantidad de alimentos hipercalóricos e insanos.
2. El régimen ha de ser suave. Las dietas rápidas que prometen la pérdida de muchos kilos a la semana, a la larga producen problemas de salud y se recuperan los kilos perdidos. Lo más saludable es perder entre medio y un kilo semanal.
3. Repartir las comidas en cinco tomas diarias. No hay que saltarse una comida importante. Dos deben ser comidas consistentes y las otras tres más ligeras.
4. El desayuno ha de ser fuerte. El mejor desayuno aporta entre un 20 y un 25% del aporte calórico diario.
5. Hay que cenar pronto. Al menos dos horas antes de acostarse. Por la noche el metabolismo se ralentiza y los alimentos se acumulan como grasas más fácilmente.
6. El agua es fundamental. Hay que beber mucho, unos dos litros diarios. El agua mantiene la línea porque no tiene calorías.
7. Cocinar lo justo. Esto es muy importante. Se deben pesar las raciones. Las sobras son una tentación peligrosa.
8. La sal debe desaparecer. Basta con un poco. Comiendo los mismos alimentos sin sal se pierde peso y se gana en salud. Sin cambiar de alimentación se pierde volumen.
9. Usar aceite de oliva en las comidas. Una cucharada al día no aporta muchas calorías y ayuda a mantenerse sano por sus ácidos grasos monoinsaturados.
10. Las cantidades de comida ingeridas han de ser menores. Para perder peso se debe reducir el número de calorías diarias.
11. Las grasas son enemigos de la dieta. Aportan demasiadas calorías. Por ello se recomienda cocinar al vapor, a la plancha y utilizar el microondas. La cocina natural además es más sana y mantiene mejor las vitaminas y minerales de los alimentos.
12. La comida es un placer. Hay que disfrutar comiendo. La dieta no debe ser una tortura. Por ello es positivo variar los menús. Una dieta que hace sufrir no es una buena dieta.
13. No obsesionarse con la báscula. Hay que pesarse una vez semanalmente sin ropa y en ayunas. Perder peso es un logro progresivo.
14. No picar entre horas. Hacerlo entre las comidas lo único que consigue es almacenar grasas y tira por tierra todos los esfuerzos por cumplir la dieta. Si no se puede evitarlo, lo mejor es comer trocitos de fruta, yogures descremados..., que calman el hambre sin consumir calorías.
15. Limitar el consumo de alcohol. Los licores tienen bastantes calorías. Hay que evitar su ingestión, sobre todo después de comer.
16. Masticar los alimentos tranquilamente. Comer despacio hace que se saboree mejor la comida y además consigue que se coma menos. El cuerpo reacciona con señales de saciedad a los veinte minutos de comenzar a comer. Así, se ingiere sólo lo necesario.
17. El deporte es fundamental. El ejercicio físico siempre elimina grasas y quema calorías. Además tonifica el organismo. Es una garantía de salud.
18. Hay que analizar las sensaciones. A veces se come por encontrarse deprimido, agobiado... La comida se suele convertir en un sustituto emocional y se come sin hambre.
19. Adelgazar, ¿por qué? Por decisión propia. La decisión de perder peso es una elección personal e intransferible.
20. El consejo de un especialista en nutrición ayuda a marcarse objetivos realistas. Además seguirá la evolución de la dieta.
Poca grasa
Sus conclusiones demuestran que la dieta más eficaz para perder peso es la pobre en grasa y rica en hidratos de carbono. Mejor incluso que las que aconsejan disminuir la ingestión de calorías o grasa, únicamente.
Al parecer, éstos trabajos demostraron que las personas obesas tienden a consumir más grasa y menos hidratos de carbono. Parte de este comportamiento se basa en que las personas con sobrepeso muestran una apetencia natural por la grasa que, en ocasiones, puede deberse a costumbres familiares, aunque también existe un condicionante genético. Para comprobar que la dieta es efectiva y que realmente lo que se está perdiendo no son sólo líquidos sino grasa, se puede utiliza un medidor de grasa corporal.
Las virtudes de los carbohidratos
Las dietas ricas en carbohidratos (frutas, verduras, pasta, arroz, cereales, legumbres, hortalizas) tienen más agua y más fibra. Además poseen menos densidad energética que las ricas en grasa. Por eso, hay que consumir una gran cantidad de alimentos para conseguir un cierto nivel de energía. Estas además tienen más potencial para provocar sensación de saciedad.
Por otra parte, está demostrado que incrementan el gasto calórico. Además, a favor de los carbohidratos está el hecho de que son relativamente ineficaces como sustrato para transformarse en grasa en el organismo. Para conseguir este fin se necesita utilizar el 23% de las calorías ingeridas, mientras que las grasas solo necesitan utilizar el 3% de la energía ingerida para ser almacenadas.
La mejor aliada, la paciencia
Independientemente del estilo de dieta que se elija, es importante tomárselo con calma. Especialmente en el caso de las personas que sufren de sobrepeso, lo ideal es perder una proporción de 20 kilos en un año.
La dieta de la Pirámide Invertida es otro remedio universal. Hay que comer mucho más en el desayuno, con la salvedad de que éste debe tomarse, a más tardar, media hora después de levantarse. Después le seguirá una comida con tres platos: ensalada, verdura y carne o pescado a la plancha.
También es necesario saber tratar los desmoralizantes bloqueos que tienen lugar en todas las dietas. El ejercicio es un importante aliado en estos casos. Caminar una hora diaria o hacer una hora de natación, aerobic o footing cada dos días puede ser muy efectivo. Realizar dietas puente, mucho menos estrictas, cada cierto número de semanas aportará un grado de felicidad.
Efecto Rebote
Lo fundamental, sin embargo, es recordar que si se come muy poco el metabolismo basal baja a unos mínimos. Esto provoca que, a poco que esa persona se vuelva a pasar en la dieta, recuperará rápidamente su peso anterior.
Para conseguir la imagen deseada hay que marcarse metas fáciles de alcanzar. Es necesario aclarar también los motivos por los que una persona quiere adelgazar y cuántos kilos le sobran. El especialista en nutrición debe tomar partido sobre la forma de llevarla a cabo para determinar si hay alguna causa por la que una persona determinada aumenta de peso y si existen patología o contraindicación alguna.
La foto finnish
El problema es que muchas personas no eligen la ocasión idónea para empezar un tratamiento. Cuando llega el calor y es hora de desnudar los cuerpos, se lanzan precipitadamente a dejar de comer y empiezan las catástrofes. Lo ideal es buscar una época de estabilidad fuera de los excesos de trabajo y lejos de la llegada de las vacaciones.
Una medida lógica y muy efectiva es retirar todas las tentaciones de la nevera. ¡Fuera los alimentos que más engordan! Rodearse de estímulos positivos como ropa atractiva o un gráfico con el peso perdido puede ser un buen aliciente. El secreto para conseguir llegar sano a la foto finnish es un cóctel de paciencia y disciplina.
Lo que se debe saber
Las personas que quieren adelgazar tienen claro que hay algunos alimentos prohibidos: el pan, la pasta, los cereales y las legumbres. Sin embargo, la literatura científica actual desmiente esta creencia. Según los estudios, los carbohidratos sacian más e incrementan el gasto calórico. Es hora de comer pan.
Un grupo de expertos del departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid realizaron en el año 98 sendos estudios sobre el consumo de hidratos de carbono y la obesidad.

miércoles, 9 de abril de 2014

Tip 2: Ejercicio por las mañanas

Tip 2: Ejercicio por las mañanas

         
     Por las mañanas es el mejor momento para hacer ese ejercicio que necesita el cuerpo ya que te mantendrá despierto todo el día y no te hará desvelarte por las noches, mantiene tu concentración mental a un gran nivel que te ayudara ha seguir tu rutina y conseguirás voluntad para seguir tu día.
 

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